Español  //  English

<<  Regresar

Huellas de Plata


En el siglo XVI, cuando los conquistadores llegaron a Tenochtitlán, comenzó la exploración del noroeste de México en busca de dos ciudades de oro: Cybola y Quivira, el dorado del Norte. Pocos años después los españoles encontraron minas de plata en Zacatecas y para sacar el mineral construyeron el Camino Real de Tierra Adentro conocido como el Camino de la Plata. En 1598, la exploración llegó hasta San Juan Pueblo en lo que hoy es Nuevo Mexico, Estados Unidos. El camino, de unos dos mil kilometros de longitud, se convirtió desde entonces, en una vía importante de comercio, migración e influencia cultural para ambos lados de la frontera.


Hoy, como en un comienzo, soñadores de riqueza siguen el Camino de la Plata en busca del gran sueño americano. A mediados del siglo XIX, poco tiempo después de que los norteamericanos se apropiaran de gran parte del territorio mexicano, se desató la fiebre del oro y todos corrieron hacia la Sierra Nevada de California. Otra vez, miles de soñadores de riqueza, hicieron camino a través de los desiertos de Nuevo México y Arizona, atravesaron las Montañas Rocosas en busca de oro y llegaron a San Francisco, la meca del momento. En la actualidad esa ruta sigue siendo una de las vias preferidas por la migración legal e ilegal latina hacia Estados Unidos.

Confieso que yo tambíen he recorrido esa ruta y que durante la travesía he permitido que el sentimiento converse con la razón. En México el calor latino atenuó en parte los dramas de la pobreza y presencié el pasado y la modernidad en un mismo instante. En Estados Unidos aluciné con el paisaje y en sus calles, casi vacias, encontré personajes que pretenden ser la encarnación del sueño americano. Ahora, al final de este largo viaje, cuando San Francisco brilla en el horizonte con los últimos rayos dorados de la tarde y la niebla se desliza bajo el puente hacia la bahía, comprendo que soy tan solo un soñador más en busca de tesoros visuales ocultos a lo largo de ese camino; imágenes que son como huellas de plata, escombros de una ilusión.


Santiago Harker

San Francisco, California. Colombia. 2002

Ver Serie

Ninguna fotografía ha sido intervenida digitalmente. Todo el archivo fotográfico está a la venta

© Santiago Harker

Ninguna fotografía ha sido intervenida digitalmente. Todo el archivo fotográfico está a la venta

© Santiago Harker